Lo que necesitas
- Caballete trasero o central.
- Un trapo limpio y un cepillo suave.
- Limpiador de cadena y grasa en spray para cadenas con retenes.
- La llave del eje trasero y una regla.
1. Mira la holgura
Con la moto en el caballete y en punto muerto, busca el punto más tenso de la cadena girando la rueda. Ahí, a mitad del tramo inferior, mueve la cadena arriba y abajo con el dedo. Lo normal en una moto de carretera son 25 a 35 mm; en una trail, 35 a 45 mm. El dato exacto de tu moto viene en la pegatina del basculante o en el manual.
2. Tensa si hace falta
- Afloja la tuerca del eje trasero sin quitarla.
- Gira los tensores de los dos lados la misma cantidad, un cuarto de vuelta cada vez, y vuelve a medir.
- Comprueba que las marcas del basculante quedan iguales a izquierda y derecha. Si no, la rueda va torcida y la cadena se come el piñón.
- Aprieta la tuerca del eje al par del manual. Si no tienes dinamométrica, firme sin colgarte de la llave.
3. Limpia y engrasa
Con la cadena templada después de rodar, rocía limpiador, deja actuar un minuto y cepilla. Seca con el trapo. Aplica la grasa por la parte interior de la cadena mientras giras la rueda, que la fuerza centrífuga la lleva hacia fuera. Deja que asiente diez minutos antes de salir.
Cada cuánto
Engrasa cada 500 km, o siempre después de lluvia. Revisa la holgura cada 1.000 km. Si ves eslabones agarrotados o la corona con los dientes en punta, toca kit de transmisión: cadena, piñón y corona a la vez, nunca uno solo.