Rayas normales y rayas que no lo son
Un disco usado nunca está liso. Los surcos finos, concéntricos y uniformes son el rastro normal de las pastillas y no afectan a la frenada.
Lo que sí hay que mirar:
- Surcos profundos, que enganchan la uña al pasarla de dentro afuera.
- Escalón marcado en el borde exterior o interior de la pista.
- Zonas azuladas o manchas oscuras: el disco se ha sobrecalentado.
- Grietas, sobre todo las que salen de los taladros de ventilación.
- Vibración en la maneta al frenar: disco alabeado o con espesor desigual.
De dónde salen los surcos
- Pastillas apuradas hasta el soporte. Metal contra metal: es lo que más discos destroza.
- Arenilla o restos metálicos clavados en el forro, típico en uso por pistas.
- Compuesto que el disco no admite, como una sinterizada en un disco pensado para orgánica.
- Pinza que no retorna: pistón agarrotado o guías secas que dejan una pastilla rozando siempre.
Si no quitas la causa, el disco nuevo acabará igual.
Cómo medirlo bien
- Espesor: cada disco lleva grabado su mínimo (MIN TH y una cifra en milímetros). Mídelo en la pista de frenado, en varios puntos, con un micrómetro. Un calibre apoya en el escalón del borde y marca de más.
- Alabeo: con reloj comparador y la rueda en el aire. El límite lo da el manual de taller de tu moto.
Entonces, ¿se cambia?
- Rayas finas y espesor por encima del mínimo: se queda. Límpialo con limpiafrenos antes de montar pastillas nuevas.
- Surcos profundos: las pastillas nuevas tardan mucho en copiar ese relieve; mientras tanto apoyan en menos superficie, frenan menos y se gastan torcidas. Lo sensato es cambiarlo.
- Por debajo del mínimo, con grietas, azulado o alabeado: se cambia siempre.
Por qué no rectificarlo
Un disco de moto tiene pocos milímetros de espesor y muy poco margen hasta el mínimo. Rectificarlo se lo come, y un disco más fino se calienta y se alabea antes. Si está fuera de medida, toca disco nuevo.
Al montar el nuevo
- Pastillas nuevas siempre con disco nuevo. Con doble disco delantero, los dos discos y los dos juegos a la vez.
- Quita con limpiafrenos la película protectora con la que vienen los discos.
- Tornillos al par del manual y en cruz; con fijador de roscas o tornillos nuevos si el fabricante lo pide.
- Revisa la pinza: pistones limpios que entran y salen parejos, guías engrasadas con grasa para frenos.
- Rodaje: frenadas progresivas los primeros kilómetros hasta que pastilla y disco asienten.
Para acertar con la referencia tienen que coincidir diámetro exterior, diámetro del centro, número de taladros de anclaje, espesor y desplazamiento, y eso cambia entre años y entre versiones con y sin ABS. Si el fabricante declara la homologación (ECE R90 o TÜV), la verás en la ficha del disco.
Qué necesitas
- Discos de freno para moto: elige tu moto y mira los que le valen.
- Pastillas de freno.
- Limpiadores y líquido de frenos.