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Guía · 6 min

Disco de freno rayado: cuándo se cambia y cuándo no.

Rayas normales y rayas que no lo son

Un disco usado nunca está liso. Los surcos finos, concéntricos y uniformes son el rastro normal de las pastillas y no afectan a la frenada.

Lo que sí hay que mirar:

De dónde salen los surcos

  1. Pastillas apuradas hasta el soporte. Metal contra metal: es lo que más discos destroza.
  2. Arenilla o restos metálicos clavados en el forro, típico en uso por pistas.
  3. Compuesto que el disco no admite, como una sinterizada en un disco pensado para orgánica.
  4. Pinza que no retorna: pistón agarrotado o guías secas que dejan una pastilla rozando siempre.

Si no quitas la causa, el disco nuevo acabará igual.

Cómo medirlo bien

Entonces, ¿se cambia?

Por qué no rectificarlo

Un disco de moto tiene pocos milímetros de espesor y muy poco margen hasta el mínimo. Rectificarlo se lo come, y un disco más fino se calienta y se alabea antes. Si está fuera de medida, toca disco nuevo.

Al montar el nuevo

  1. Pastillas nuevas siempre con disco nuevo. Con doble disco delantero, los dos discos y los dos juegos a la vez.
  2. Quita con limpiafrenos la película protectora con la que vienen los discos.
  3. Tornillos al par del manual y en cruz; con fijador de roscas o tornillos nuevos si el fabricante lo pide.
  4. Revisa la pinza: pistones limpios que entran y salen parejos, guías engrasadas con grasa para frenos.
  5. Rodaje: frenadas progresivas los primeros kilómetros hasta que pastilla y disco asienten.

Para acertar con la referencia tienen que coincidir diámetro exterior, diámetro del centro, número de taladros de anclaje, espesor y desplazamiento, y eso cambia entre años y entre versiones con y sin ABS. Si el fabricante declara la homologación (ECE R90 o TÜV), la verás en la ficha del disco.

Qué necesitas